Una poderosa tormenta azota EE. UU. con frío extremo y cortes de electricidad.
Una tormenta invernal sin precedentes deja al menos 21 muertos en Estados Unidos. Las temperaturas han caído a niveles peligrosos, alcanzando hasta -45 ºC en algunas regiones. Más de un millón de hogares carecen de electricidad, y miles de vuelos han sido cancelados.
La tormenta, que afecta principalmente a las Grandes Llanuras y el noreste, ha provocado grandes nevadas, con acumulaciones de hielo que están causando caos. En Nueva York, cinco personas fueron encontradas muertas al aire libre. Las autoridades recomiendan a los residentes permanecer en casa debido a las condiciones extremas.
Considerada una de las peores tormentas invernales en décadas, su impacto se siente a lo largo del país, con varios estados luchando por recuperarse.

