Los migrantes detenidos en Estados Unidos han optado por huelgas de hambre en respuesta a las condiciones adversas que enfrentan en los centros del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Esta acción se ha vuelto un recurso vital para denunciar los abusos y el trato inhumano que reciben, destacando la necesidad de atención a sus circunstancias.
Recientemente, se reportó una huelga en el centro de Delaney Hall, ubicado en Newark, Nueva Jersey, donde cientos de detenidos protestan por condiciones que consideran inaceptables. Este centro, reabierto en 2025, alberga a alrededor de 70,000 personas, muchas de las cuales enfrentan hacinamiento y falta de atención médica. La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, anunció la reanudación de visitas familiares tras disturbios en las instalaciones.
Las huelgas de hambre también se han extendido a otros centros en estados como Pensilvania, Michigan y California. Las denuncias incluyen la falta de alimentos de calidad, condiciones insalubres y el maltrato por parte de los funcionarios. Organizaciones como la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) han destacado la inconsistencia en los informes del ICE respecto a las condiciones reales que viven los detenidos.
Un portavoz del ICE ha defendido las condiciones en los centros, afirmando que todos los detenidos recibirían cuidados básicos. Sin embargo, los testimonios de los migrantes contrastan drásticamente con estas afirmaciones. En sus comunicados, han denunciado el abuso sistemático y las condiciones peligrosas a las que son sometidos. Las cartas enviadas desde Delaney Hall apuntan a la comida en mal estado y un ambiente de reclusión inadecuado.
En California, la situación también ha provocado acciones de solidaridad por parte de activistas que han realizado ayunos para apoyar a los detenidos de Adelanto, un centro conocido por sus condiciones severas. La presión sobre el Departamento de Justicia ha aumentado, revelando que las instalaciones han empeorado desde que se intensificaron las políticas de deportación de la administración anterior, con un aumento alarmante en las muertes bajo custodia.
Con información de elpais.com

