La administración estadounidense ha intensificado sus controles en relación al turismo de maternidad, una práctica que permite a mujeres extranjeras dar a luz en el país con la intención de proporcionar ciudadanía a sus hijos. Con el fin de detectar y prevenir abusos en el sistema migratorio, se han implementado nuevas regulaciones y un monitoreo más riguroso de las visas de visitante.
Las autoridades han cancelado cientos de visas vinculadas a casos de este tipo, parte de una estrategia más amplia que busca desmantelar redes que facilitan estos viajes. El Departamento de Estado ahora centrará su atención en identificar solicitudes de visa donde el objetivo principal sea dar a luz en territorio estadounidense, manteniendo operativos continuos para investigar y eliminar organizaciones involucradas en esta práctica.
Entre las medidas anunciadas, se incluyen la cancelación de visas y una mayor supervisión de solicitudes migratorias. Las investigaciones han revelado la existencia de estructuras que coordinan viajes de maternidad para extranjeras, mostrando que el problema no se limita a territorio estadounidense, sino que se extiende a varios países, incluidos algunos en África y Europa, donde se han documentado numerosos casos.
El Departamento de Estado enfatizó que las visas de visitante no deben ser utilizadas para obtener ciudadanía por nacimiento. Los funcionarios consulares seguirán evaluando con rigor las solicitudes para garantizar su congruencia con la normativa migratoria, buscando así evitar un uso indebido de estos documentos.
La reacción de los residentes varía, algunos apoyan estas medidas, considerándolas necesarias para prevenir abusos, mientras que otros opinan que pueden resultar demasiado restrictivas. A medida que continúan las investigaciones, las autoridades permanecerán atentas a las solicitudes de visas y a las redes que facilitan este tipo de viajes.
Con información de elmanana.com.mx

