Estados Unidos ha experimentado un notable descenso en el turismo internacional, registrando en 2025 la primera caída interanual real desde la pandemia de covid-19. Cuatro millones menos de visitantes extranjeros llegaron al país en comparación con 2024, lo que también llevó a una disminución de más de 8 mil millones de dólares en el gasto total.
Las razones de este fenómeno están profundamente ligadas a la percepción negativa del país en el ámbito global. La retórica presidencial y las políticas en conflictos públicos han generado desconfianza entre los viajeros, lo que ha llevado a evitar el país. Juliette Kayyem, analista de seguridad y experta en relaciones internacionales, enfatiza que esta nueva imagen afecta gravemente el "poder blando" de Estados Unidos, que anteriormente inspiraba admiración.
En cuanto a las implicaciones económicas, el descenso del 5.5% en el turismo en 2025 se considera el más agudo en dos décadas, excluyendo la pandemia. Además, el Consejo Mundial de Viajes y Turismo informa que, aunque aquellos que visitaron gastaron más, la notable disminución en el número de turistas ha llevado a una caída significativa en el gasto total.
El panorama se agrava al considerar las barreras prácticas impuestas a los visitantes, como el anuncio de una "tasa de integridad de visados" y el aumento de costos en combustibles, exacerbando aún más la situación. La incertidumbre sobre políticas migratorias también ha generado confusión y desconfianza. Mientras tanto, el sitio Brand USA intenta combatir la desinformación con campañas de promoción.
Se destaca que la mayoría de la reducción en los visitantes proviene de Canadá, aunque se observa también una disminución de turistas de otros países como Alemania y China. En contraste, el turismo internacional en general ha crecido, aliviando la presión sobre otros destinos, lo que podría dejar a Estados Unidos en una posición vulnerable a largo plazo.
Con información de cnnespanol.cnn.com

