Más de 500 bebés y niños menores de tres años han sido detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) desde enero de 2025, un aumento significativo que coincide con el regreso de Donald Trump a la presidencia. Esta cifra se ha documentado en un estudio realizado por The Marshall Project y MS NOW.
El análisis revela que el ICE ha mantenido un promedio diario de 25 menores en custodia durante este periodo, diez veces más que en la administración anterior de Joe Biden, donde se promediaban menos de tres niños por día. Esta reactivación de la detención familiar se realizó con la reapertura del Centro de Procesamiento Migratorio de Dilley, en Texas.
Varios testimonios de familias muestran las consecuencias negativas de esta detención. Por ejemplo, Kaleth, un niño de dos años, dejó de comer tras ser separado de su padre, mientras que Amir, un año, mostró retrocesos en su desarrollo del lenguaje después de pasar cuatro meses bajo custodia. Además, muchos niños enfrentan dificultades para acceder a atención médica.
Expertos en desarrollo infantil advierten sobre la gravedad de mantener a niños en detención durante sus primeros años de vida. Marsha Griffin, pediatra, señala que esta etapa es crucial y que el estrés emocional puede tener efectos adversos duraderos en el desarrollo de los menores.
Desde enero de 2025, al menos 175 menores han estado bajo custodia más de 20 días, que es el límite dictado por un acuerdo judicial para el tratamiento de menores migrantes. Pese a las afirmaciones del ICE sobre las condiciones en sus instalaciones, abogados y defensores de los derechos de los migrantes han cuestionado la adequación de esos entornos para niños en desarrollo.
Con información de elpais.com

