La experiencia académica de Netzahualcóyotl Aguilera Ruiz Esparza en la Universidad Nacional Autónoma de México revela los desafíos de adaptarse a un entorno universitario riguroso. A pesar de sus inicios complicados en la educación básica y preparatoria, encontró en la UNAM un espacio para el desarrollo crítico y reflexivo.
Aguilera destaca la importancia de una educación que trascienda la mera memorización de hechos históricos, enfatizando la necesidad de entender la interrelación entre geografía, historia y humanidad. Este enfoque, inspirado en las enseñanzas del ingeniero Alberto Escalona Ramos, lo llevó a repensar su relación con el conocimiento. La educación, más que un fin, se convirtió en un medio para el desarrollo integral.
Durante su trayectoria, también se encontró con figuras como Rodolfo Stavenhagen, quien le permitió cuestionar las estructuras políticas y económicas de México. Stavenhagen argumenta que el crecimiento económico no alcanza a las mayorías, resaltando las desigualdades y la manipulación política que enfrenta la población.
Aguilera se propuso, así, buscar un propósito esencial en su vida, entendiendo que su rol como estudiante y futuro profesional no era solo adquirir conocimientos, sino también cuestionar, reflexionar y contribuir de manera significativa a la sociedad. A través de este proceso, se dio cuenta de la alta relevancia de la UAA como un valioso espacio de crecimiento personal y crítico.
Esta búsqueda de significado y la anhelada utopía se presenta como un desafío constante, donde la educación se ve como una herramienta esencial para empoderar a las nuevas generaciones, con la esperanza de que se conviertan en agentes de cambio en su entorno.
Con información de lja.mx

