La reciente propuesta de la Generalitat de Valencia para regular el horario docente ha generado una fuerte oposición entre los sindicatos. En el contexto de una huelga indefinida del profesorado, se ha iniciado un proceso de consulta sobre un borrador que introduce un monitoreo más riguroso de la jornada laboral en centros educativos no universitarios. Según los relatos de docentes, la medida incluye la posibilidad de fichar y registrar asistencia, algo que no se había implementado en años anteriores.
Los sindicatos, particularmente CCOO, han criticado esta iniciativa, argumentando que implica una reestructuración significativa de las condiciones laborales. Las nuevas medidas, que podrían incrementar la carga horaria semanal de 25 a 30 horas, así como eliminar el límite de guardias, se perciben como un intento de controlar la labor del profesorado sin negociación. Se advierte que, de concretarse, se tomarán acciones legales para proteger los derechos de los educadores.
Xelo Valls, portavoz de CCOO-PV, destacó que ya existían directrices sobre control horario el año pasado, pero permitían mayor autonomía organizativa a los centros. Afirma que el enfoque actual no responde a la huelga, sino a una lógica de control que genera desconfianza hacia los educadores. Valls subraya que la función docente va más allá de tiempo en aula, abarcando diversas responsabilidades, y considera preocupante cualquier cambio unilateral en la organización del trabajo.
El nuevo borrador organiza la jornada en tres bloques: horas lectivas, complementarias y tiempo de libre disposición. Para el personal a jornada completa, se estipulan 30 horas semanales. La flexibilidad en horarios y el derecho a desconexión digital son subrayados, aunque se prevén sanciones económicas por ausencias no justificadas y regulaciones sobre cómo manejar las bajas.
Desde la Generalitat se busca actualizar una normativa que consideran obsoleta. La expectativa es unificar la regulación de jornada y control de ausencias en un solo documento, adecuándolo a las necesidades actuales del sistema educativo mientras se plantea un modelo laboral más riguroso.
Con información de publico.es

