El presidente Gustavo Petro ha dejado un significativo legado en la educación pública de Colombia, enfocándose en la gratuidad y expansión del sistema educativo en sus cuatro años de gobierno.
Datos clave
- Gobierno: Gustavo Petro
- Beneficiarios: Más de un millón de estudiantes en educación superior
- Instituciones: Ampliación de educación inicial a más de 6.400 sedes educativas
- Matrícula: Aumento en niños atendidos de 403,862 a más de 529,000
- Inversión: COP 2,9 billones destinados a instituciones educativas en 2025
Durante su mandato, el Ministerio de Educación Nacional implementó diversas políticas para asegurar que la educación se convirtiera en un derecho efectivo. Esto incluyó la ampliación del acceso a la educación inicial, donde se pasó de 600 sedes ofreciendo educación temprana a más de 6.400, abarcando 771 municipios, beneficiando especialmente a regiones con menor acceso. Además, aproximadamente 50,000 niños se beneficiaron de esta estrategia, que también incluía atención integral en la formación educativa.
El acceso a la educación superior pública tuvo un crecimiento sin precedentes. Gracias a la política de gratuidad, más de un millón de estudiantes obtuvieron beneficios, y se logró transferir COP 2,9 billones a las instituciones educativas para mejorar su funcionamiento. La reforma a la Ley 30 de 1992 garantizó recursos adicionales que permitieron que 425,096 nuevos estudiantes ingresaran a la universidad pública.
¿Cuáles son los principales logros en educación inicial?
Uno de los logros más destacados fue el aumento en la atención a la infancia. En 2022, el número de niños atendidos ascendió a 529,000, un incremento de más de 125,000 en comparación con el inicio de la administración. Este avance se atribuye a la instalación de 11,119 ambientes educativos y nuevos programas de alimentación escolar que beneficiaron a 5.8 millones de estudiantes.
¿Qué impacto tendrá el legado educativo de Petro?
La inversión significativa en infraestructura y la creación de nuevas oportunidades educativas reflejan un cambio tangible en la calidad de la formación en Colombia. Este legado espera tener un efecto a largo plazo en la educación pública, garantizando que más jóvenes tengan acceso no solo a la educación inicial, sino también a la educación superior y mayores oportunidades laborales.
El próximo paso será monitorear la implementación de estas políticas a medida que los jóvenes accedan a nuevas oportunidades educativas y laborales, consolidando el impacto positivo en el sistema educativo del país.
Con información de elespectador.com

