Ciudad de México, CDMX. - La crisis de confianza entre la Generación Z está teniendo un impacto significativo en el entorno laboral. Un estudio reciente indica que el 48% de los trabajadores de este grupo, de entre 18 y 29 años, siente frecuente o constantemente que no son lo suficientemente competentes. Esta situación se traduce en una baja en la productividad y un aumento en la autocrítica.
El estudio señala que además de los síntomas de autoinadecuación, un 47% de estos jóvenes se compara regularmente con sus pares, lo que agrava los problemas de autoestima en el ámbito laboral. La presión de las redes sociales, en donde las comparaciones son constantes, afecta particularmente a esta generación, ampliando su inseguridad y afectando su rendimiento. La cultura laboral tradicional aún no ha adaptado sus prácticas para abordar estas problemáticas emergentes.
La falta de confianza no solo es un asunto personal. Los empleados que padecen esta crisis tienden a reprimir sus opiniones, evitar nuevas responsabilidades y, en algunos casos, contemplar la renuncia. En consecuencia, las organizaciones que no tomen en cuenta la salud mental y emocional de sus empleados corren el riesgo de perder talento valioso.
La transformación del entorno laboral implica reconocer la confianza como una habilidad necesaria. La recuperación rápida ante los errores debe convertirse en un estándar. Una técnica recomendada incluye tres pasos: aprender de la experiencia, dejar atrás el error y regresar al presente con una mentalidad positiva. Este enfoque puede ser crucial para fortalecer la confianza entre los jóvenes profesionales.
Las empresas deben crear un entorno donde la seguridad psicológica permita a los empleados expresarse sin miedo a ser ridiculizados. Para el futuro, se espera que aquellas que prioricen la confianza y suban las apuestas en la retención de talento prosperen en el cambiante entorno laboral.
Con información de fastcompany.mx

