Hermosillo, Sonora. - Heriberto Grijalva Monteverde, exrector de la Universidad de Sonora, ha subrayado la necesidad de establecer un manejo claro y responsable de los recursos financieros de la institución. En su opinión, se debe evitar la costumbre de "patear el bote", donde cada administración rehúye de asumir el problema real de financiamiento.
Grijalva, quien dirigió la universidad durante los periodos de 2009 a 2017, critica el impacto negativo de las huelgas en la institución. Sostiene que este problema afecta no solo el ambiente académico, sino también la imagen de la universidad, invitando a una reflexión sobre la efectividad de estas acciones y los resultados obtenidos tras ellas.
El exrector apuntó que la reciente eliminación de ciertos fondos por parte del gobierno federal ha agravado la situación financiera. Actualmente, más del 90% del presupuesto se destina a cubrir salarios, dejando recursos limitados para otras áreas operativas. Destacó que las universidades deben revaluar sus estrategias y asumir una responsabilidad compartida en la gestión de sus finanzas.
En relación con el contexto actual, Grijalva coincidió con las advertencias de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (Anuies) sobre una crisis inminente en el financiamiento universitario. Las universidades enfrentan un déficit histórico que compromete su operatividad y el pago de salarios, convirtiendo la situación en un reto cada vez mayor.
La Universidad de Sonora es considerada un patrimonio cultural vital para Sonora, no solo por su tamaño, sino por la relevancia de su contribución educativa y de investigación. Ante la revisión salarial y contractual de la Unison, Grijalva enfatiza que la solución radica en un compromiso colectivo y una adecuada planificación financiera que evite el ciclo de crisis en el futuro.
Con información de elimparcial.com

