La educación en el Centro Integrado de Formación Profesional Lorenzo Milani de Cabrerizos, Salamanca, se basa en las enseñanzas del reconocido sacerdote y pedagogo italiano. Su enfoque busca cerrar la brecha cultural y promover habilidades críticas para mejorar la vida de los estudiantes en su entorno.
María Eugenia Callejas, profesora del centro, destaca que aquí no hay muros entre docentes y estudiantes. La colaboración se traduce en múltiples proyectos prácticos que vinculan a alumnos con la comunidad, implicando a jóvenes de diversos perfiles, desde ecologistas hasta cazadores, lo que enriquece el proceso educativo.
El centro cuenta con una diversidad de programas, incluidos estudios en gestión forestal, que atraen a cerca de 600 estudiantes cada año. Muchos de ellos enfrentan retos educativos previos. Este entorno personalizado permite que los alumnos, como Iván Hernández, redescubran su potencial y lograron graduarse en carreras afines al medio ambiente gracias a una formación centrada en la práctica.
La oferta académica incluye asignaturas sobre sostenibilidad y digitalización, reflejando las necesidades del sector. La intensa interacción con herramientas digitales y el uso de aplicaciones modernas favorecen el aprendizaje y la preparación para un mercado laboral que busca adaptabilidad en sus trabajadores.
Además, la escuela realiza talleres de educación ambiental y mantiene una colaboración especial con el Centro de Recuperación de Animales Silvestres, donde los alumnos pueden interactuar y aprender sobre fauna local. La demanda del programa es alta, con listas de espera cada año, lo que subraya la importancia de la educación en el sector forestal, aunque también resalta los desafíos laborales que se presentan.
Con información de abc.es

