Buenos Aires, Argentina. - Javier Curcio, economista, señala que la educación en Argentina enfrenta una crisis profunda, evidenciada por un ajuste del 20% en el ingreso de los docentes en la última década. Esta precariedad se ha profundizado tras las recientes pruebas PISA, que muestran un deterioro significativo en los resultados educativos, particularmente en un contexto inflacionario que ha incrementado los costos educativos en un 30% en el último año.
El analista afirma que la escasez de recursos y el aumento de precios de la educación privada han llevado a muchas familias al límite de su capacidad de pago. Aunque la educación privada suele mostrar mejores resultados que la pública, ambos sistemas están en declive. Durante una entrevista, Curcio destacó que "subir un punto del PBI en educación es un montón de plata y para lo único que sirvió fue para mejorar la cobertura".
Curcio diferencia entre ajustadores de diferentes gobiernos y peores resultados educativos, indicando problemas de coordinación entre el gobierno nacional y las provincias, lo que agrava las disparidades educativas. Este desajuste se refleja en las pruebas Aprender, donde se evidencia una marcada brecha entre las localidades más ricas y las más pobres.
El economista también menciona que la alta inflación ha limitado la sostenibilidad del salario docente, llevando a que muchos educadores busquen empleos adicionales para subsistir. Si bien algunos gobiernos provinciales han logrado mantener el salario real de sus docentes, no ha sido suficiente para mejorar la calidad educativa.
Finalmente, Curcio concluye que sin una estabilización en los recursos y salarios docentes, cualquier reforma educativa será insostenible. Se espera que, tras las elecciones, se establezcan medidas para atender estas preocupaciones y revisar la asignación de recursos en el sector educativo.
Con información de clarin.com

