La crisis de gobernabilidad generada por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) se intensifica en uno de los momentos más delicados para el gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum. Los bloqueos en carreteras y en la Ciudad de México están congestionando la movilidad y afectando gravemente la economía local, justo antes del Mundial de Fútbol que dará inicio esta semana.
La situación revela una incapacidad del gobierno para gestionar el conflicto, que es consecuencia de promesas incumplidas por el partido Morena. Desde sus inicios, el actual gobierno se comprometió a revertir reformas educativas y laborales, y hoy enfrenta el desafío de cumplir expectativas que parecen inalcanzables.
Entre las demandas más apremiantes de la CNTE se encuentra la derogación de la Ley del ISSSTE y un regreso a un sistema de pensiones solidario. Además, exigen aumentos salariales que superen los propuestos por la administración federal. Sheinbaum ha reconocido que atender todas estas exigencias implicaría un costo fiscal elevado, lo que complica aún más las negociaciones.
Hasta ahora, los intentos de diálogo entre la CNTE y diversas autoridades del gobierno no han logrado avances. Aunque se ha planteado un complemento para las pensiones de los trabajadores del Estado, la CNTE lo considera insuficiente, reafirmando su demanda de una abrogación total de la reforma pensionaria.
La dificultad está en que la presidenta Sheinbaum, en el pasado, había generado expectativas que hoy no puede cumplir, además de que la radicalización de algunas secciones de la CNTE podría estar influenciada por intereses políticos. Estas tensiones llegan en un momento sensible, donde la imagen del país es crucial ante la proximidad del Mundial de Fútbol y los desafíos económicos.
Con información de eluniversal.com.mx

