Popayán, Cauca. - Adultos mayores del Hogar San Vicente de Paúl se unieron a estudiantes de la Institución Educativa Técnico Industrial en una celebración de Halloween que promovió el arte, la creatividad y la inclusión. Los abuelos presentaron una serie de actuaciones con personajes icónicos de la televisión, como El Chavo del Ocho y Los Picapiedra, en un evento que resaltó la conexión entre generaciones.
El patio del colegio se convirtió en un escenario vibrante donde los mayores compartieron su talento a través de danzas y mimos, generando un ambiente de alegría y respeto. Esta actividad permitió que los estudiantes experimentaran un Halloween diferente, en el que el mensaje central fue que la vida no tiene límites.
“Aprovechamos esta celebración tradicional para compartir con todos los niños y niñas de este colegio un mensaje claro: la vida no tiene límites y el paso de los años no impide compartir momentos de alegría”, expresó Sandra Ibarra, directora del Hogar San Vicente de Paúl. La actividad también sirvió para que los alumnos aprendieran sobre la importancia de valorar y respetar a los adultos mayores.
Además de ser un espacio de entretenimiento, la jornada promovió una perspectiva positiva de la vejez y subrayó las capacidades de los ancianos para contribuir a la sociedad. A lo largo de la celebración, los 90 adultos mayores presentes demostraron su creatividad y entusiasmo, desafiando la idea de que la edad limita las oportunidades de disfrutar la vida.
Los organizadores consideraron el evento como una herramienta educativa que busca germinar en los más jóvenes una verdadera apreciación por aquellos que han vivenciado y acumulado experiencias a lo largo de los años. Este encuentro no solo celebró Halloween, sino que también fortaleció los lazos sociales, fomentando un ambiente de solidaridad y empatía intergeneracional.
Con información de elpais.com.co

