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Economía

Desafíos y oportunidades de la economía circular en México

La economía circular en México presenta retos y oportunidades clave para la sostenibilidad del sector empresarial, a través de la nueva Ley General.

Por Redacción1 min de lectura
La Ley General de Economía Circular busca transformar el modelo productivo en el país, pero enfrenta importantes retos.
La Ley General de Economía Circular busca transformar el modelo productivo en el país, pero enfrenta importantes retos.
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La economía circular ha cobrado relevancia en el ámbito empresarial de México, proponiendo un enfoque que respete los ciclos naturales y minimice el desperdicio. Si bien este concepto puede parecer contemporáneo, sus raíces se hunden en prácticas prehispánicas, donde la reutilización y la regeneración eran fundamentales para la subsistencia.

A lo largo de la historia, el modelo lineal de producción y consumo se ha consolidado como norma, especialmente desde la Revolución Industrial. Sin embargo, pensadores como Kenneth Boulding comenzaron a cuestionar esta sostenibilidad, lo que dio paso a ideas como la "economía de desempeño". Este tipo de pensamiento ha evolucionado hacia la economía circular, que hoy en día se presenta como un marco estratégico que encuadra la toma de decisiones en el sector privado.

La Ley General de Economía Circular (LGEC), introducida en México, tiene como objetivo orientar hacia un modelo productivo más sustentable. Entre sus potencialidades, se incluye la promoción de la responsabilidad extendida del productor y el impulso de la valorización de residuos. Además, abre la puerta a nuevos mercados de reciclaje y a la simbiosis industrial. Sin embargo, su implementación enfrenta serios obstáculos, como la falta de claridad en sus disposiciones y los desafíos de coordinación entre diferentes niveles de gobierno y el sector privado.

A pesar de las dificultades, la LGEC brinda a México una oportunidad para posicionarse como líder regional en sostenibilidad. La clave está en crear un marco de gobernanza que fomente la colaboración entre el sector público, empresarial y ciudadano. La economía circular no es solo una estrategia ambiental, sino un nuevo paradigma que replantea la conexión entre recursos, economía y bienestar de la comunidad, reflejando prácticas antiguas adaptadas a un contexto moderno.

Con información de vanguardia.com.mx

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