Ciudad de México, CDMX. - El eclipse lunar parcial del 27 de agosto de 2026 alcanzó el 96.3% de cobertura del disco lunar, convirtiéndose en uno de los eventos astronómicos más destacados del año. Aunque no fue total, la alineación entre el Sol, la Tierra y la Luna fue notable, permitiendo que la sombra más oscura de nuestro planeta cubriera casi por completo el satélite natural.
El fenómeno fue visible desde diversas regiones de América, ofreciendo a millones la oportunidad de observarlo en horarios nocturnos. En México, así como en Colombia, el punto máximo del eclipse se experimentó antes de la medianoche del mismo día. En contraste, en países como Chile y Argentina, la cúspide se dio en las primeras horas de la madrugada del 28 de agosto. Europa occidental y África también pudieron disfrutar de las fases finales de este evento justo antes del amanecer.
La duración total del fenómeno fue de 5 horas y 38 minutos, con la fase más impresionante, donde la Luna adoptó tonalidades rojizas y anaranjadas, extendiéndose por más de tres horas. Este eclipse, conocido como "Luna de sangre", destacó por su belleza y complejidad matemática.
Lugares donde se pudo observar el eclipse sin necesidad de protección ocular permitieron a familias y aficionados disfrutarlo a simple vista, así como a través de binoculares y telescopios, lo que enriqueció la experiencia de contemplación. Este evento astronómico no solo brindó recuerdos inolvidables, sino que también renovó el interés por la observación de fenómenos cósmicos y demostraciones de la precisión del universo.
Se espera que futuros eventos similares continúen fascinando a la humanidad, ampliando el aprecio por la ciencia y el cosmos.
Con información de 90minutos.co

