València, España. - En las fachadas de los edificios de València se hallan fósiles marinos de más de 66 millones de años que cuentan la historia geológica de la región. Estos restos de antiguos moluscos revelan una dimensión fascinante de la ciudad que a menudo pasa desapercibida cuando se camina por sus calles.
Datos clave
- Qué: Fósiles marinos del periodo Cretácico.
- Dónde: Fachadas y suelos de edificios en València.
- Quién: Ricardo Ninet, experto en divulgación científica.
- Cuándo: Desde la fundación de la ciudad en 138 a.C. hasta la actualidad.
Caminar por València es adentrarse en un viaje histórico que comienza hace miles de años. Fundada en el 138 a.C., la ciudad no solo destaca por sus monumentos arquitectónicos, sino también por elementos más antiguos que se encuentran en su infraestructura. Durante la construcción de edificios, se utilizaron piedras de canteras que incluían fósiles marinos, los cuales emergen cuando las piedras son talladas.
Al iniciar un recorrido por la ciudad, uno de los puntos de interés es el Mercado Central. En este lugar, Ricardo Ninet señala que las escaleras de acceso exhiben restos de Turritellas, caracoles marinos con conchas en forma de tornillo. Más adelante, en la calle dels Flassaders, el pavimento alberga bivalvos y conchas marinas, reafirmando que la historia natural de València está justo bajo nuestros pies.
¿Qué fósiles se pueden encontrar en València?
Existen diversas especies de fósiles marinos que se pueden observar en València. Uno de los más impresionantes es el ammonite, observable en la esquina de las calles San Vicente Mártir y Sant Ferran, donde su forma característica ha quedado preservada en la fachada de un edificio.
Además, la calle San Vicente Mártir alberga un rudista, un bivalvo que existió durante el Jurásico y el Cretácico, visible en la piedra oscura de un café. También en las columnas del Teatro Olympia se encuentran belemnites, moluscos que son parientes lejanos de las sepias actuales.
La presencia de estos fósiles en la ciudad muestra una rica historia geológica que puede ser apreciada si los visitantes prestan atención a su entorno. Estos elementos, que a menudo pasan desapercibidos, son testigos de eras geológicas anteriores que contribuyen a la identidad cultural de València.
El hallazgo de fósiles marinos en las fachadas e instalaciones de la ciudad refuerza la importancia de cuidar y conservar el patrimonio histórico, recordando que la historia no solo se cuenta a través de monumentos, sino también a través de las huellas de la vida del pasado que aún permanecen con nosotros.
Con información de levante-emv.com

