Guadalajara, Jalisco. - La acumulación de cables en las calles de Guadalajara se ha convertido en un serio riesgo para la seguridad de peatones, ciclistas y motociclistas. En su reciente columna de opinión, el periodista Diego Petersen instó a las autoridades locales a tomar medidas para regular y supervisar a las empresas que abandonan estos cables en la vía pública.
Datos clave
- Quién: Diego Petersen, periodista
- Qué: Denuncia sobre el cableado aéreo
- Dónde: Guadalajara, Jalisco
- Cuándo: Actualidad
La proliferación descontrolada de cables aéreos ha resultado en un paisaje urbano caótico, donde coexisten líneas activas y desechadas. Petersen señaló que el crecimiento del mercado de telecomunicaciones ha facilitado esta situación, generando un desorden en la infraestructura pública que compromete la seguridad de los ciudadanos. "Cada día es más común que un transeúnte se encuentre con un cable a la altura del cuello", advirtió el columnista.
¿Por qué es un problema urgente?
La falta de regulación municipal ha dejado a Guadalajara expuesta a este problema creciente. A diferencia de la época en que monopolios como Telmex y la Comisión Federal de Electricidad controlaban la infraestructura urbana, hoy la variedad de proveedores ha desatado un incontrolable desorden. Esta realidad no solo afecta la estética de la ciudad, sino que también plantea riesgos graves para la seguridad.
En términos de responsabilidad, Petersen enfatizó que recae en los gobiernos locales la tarea de regular y supervisar el estado de estos cables. Propuso que las corporaciones de seguridad pública municipal puedan ayudar en la identificación de cables peligrosos. Sugirió que los policías, quienes ya patrullan las calles, podrían reportar visualmente aquellos cables que representen un riesgo para los ciudadanos. Esto facilitaría la acción de las empresas responsables para retirar o mantener el cableado.
La apertura de los mercados en telecomunicaciones ha beneficiado a los usuarios, pero ha generado un incremento desproporcionado de elementos no regulados en los espacios públicos, donde las competencia sin supervisión clara ha causado un verdadero desastre urbano.
El llamado de Petersen es claro: es imperativo que los gobiernos locales utilicen sus facultades normativas para obligar a las empresas a remover el cableado obsoleto y así garantizar un entorno seguro y organizado en la ciudad.
Con información de informador.mx

