Hollywood, California. - Miles de personas asistieron al 27 aniversario del festival del Día de los Muertos en el cementerio Hollywood Forever, donde se brindó un espacio para honrar a los fallecidos a través de flores de cempasúchil, ofrendas y la figura icónica de La Catrina. El evento logró atraer a una diversa multitud que celebró una de las tradiciones más emblemáticas de México.
El Día de los Muertos, que oficialmente se celebra el 1 y 2 de noviembre, se remonta a las antiguas culturas prehispánicas, que veían la muerte como una fase del ciclo de la vida. A lo largo de los años, el festival se ha transformado en un evento cultural que permite a la comunidad reconectar con sus raíces. “Es una oportunidad para reconectar con mis raíces y mi pasado”, comentó Paola Pratt, quien asistió junto a su esposo.
La celebración incluyó danzas y rituales como los ofrecimientos de copal, que simbolizan la conexión espiritual con los ancestros. Javier “Xico” Garza, líder de las danzas aztecas, enfatizó la importancia de recordar a los seres queridos, al mismo tiempo que se respeta y honra a la naturaleza.
José Romero, quien levanta un altar en memoria de su hermano fallecido, destacó que el Día de los Muertos es un momento terapéutico. “Sentimos paz al recordarlo y al sonreír al ver sus fotografías”, dijo. Romero y su familia han creado un altar con los objetos favoritos de su hermano, reafirmando la idea de que la celebración es una forma de homenaje y celebración de la vida.
El evento no solo sirve para perpetuar tradiciones culturales, sino que también brinda un espacio para reflexionar sobre la identidad y las raíces, lo que es crucial para muchos de los asistentes en la comunidad mexicana en Estados Unidos.
La festividad ha logrado consolidarse como un símbolo de resistencia cultural y se espera que continúe creciendo, manteniendo vivas las tradiciones que honran a los que ya no están.
Con información de laopinion.com

