San Juan, Puerto Rico. - Grupos de la diáspora han denunciado la reciente intervención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), destacando una redada realizada la semana pasada en la iglesia San Antonio de Padua, situada en Río Piedras. La coalición Power4PuertoRico exigió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y al Congreso que respeten el carácter latinoamericano de Puerto Rico y terminen las acciones de ICE contra los inmigrantes en la isla.
La organización criticó a la gobernadora Jenniffer González por permitir estas operaciones y solicitó la implementación inmediata de políticas públicas y protocolos de santuario, análogos a los adoptados en diversas ciudades y estados de EE. UU. En su declaración, la organización enfatizó: "La gobernadora ha traicionado a los inmigrantes".
El operativo en la iglesia provocó pánico entre los feligreses, ya que unos 15 esperaban su turno para confesarse cuando agentes de inmigración irrumpieron en el lugar. La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) advirtió que la administración González facilita las acciones de ICE al brindar información sobre personas con estatus migratorio irregular. "Esto no se trata de seguridad pública. Esto es miedo, impuesto sobre nuestros vecinos", afirmó la organización La Brega y Fuerza.
La Brega y Fuerza relató el caso de un padre de dos hijas ciudadanas estadounidenses, que fue detenido en una gasolinera mientras compraba hielo. La organización expresó su indignación ante esta situación, argumentando que la militarización de la vigilancia federal en la isla es inaceptable. "No vamos a aceptar esto como algo normal", añadieron, rechazando las detenciones basadas en la apariencia o el origen de las personas.
Las redadas de ICE han aumentado en la isla, generando un ambiente de temor e incertidumbre. Los grupos de la diáspora continúan organizándose para abogar por el fin de estas prácticas, exigiendo un cambio hacia el respeto y la protección de los derechos de los inmigrantes.
Con información de elnuevodia.com

