Quiroga, Michoacán. - En el corazón de Santa Fe de la Laguna, la cocina de Berenice Flores se ha convertido en un referente de la gastronomía tradicional michoacana. Este espacio, reconocido como Experiencia Turística Comunitaria por el Gobierno de México, ofrece una variedad de platillos que reflejan la riqueza cultural de la región y el valor del trabajo comunitario.
Desde su fogón, Flores comparte recetas que incluyen hongos, huitlacoche, frijoles y calabacitas tatemadas, maridados con un atole de pinole. Su hija, Vianey Tzitziqui, presenta tortillas de dos tonos, que representan el color natural de los granos. Esta práctica culinaria es un legado que han transmitido de generación en generación, destacando la importancia del conocimiento ancestral en la cocina.
La cocina no es solo de Berenice, enfatiza, sino de toda una comunidad que contribuye con sus ingredientes y sabiduría en la preparación de los alimentos. En cada rincón de este lugar, los enseres de barro y madera cuentan la historia de los sabores que han marcado identidad en esta parte de México.
"Esto no es solo comida, es un acto de amor", comparte Flores mientras invita a sus visitantes a degustar los platillos que han sido preparados con esmero y dedicación. La cocina tradicional michoacana se mantiene viva en Santa Fe de la Laguna, evidenciando su lugar en el patrimonio cultural del país.
Con información de quadratin.com.mx

