Ciudad de México, CDMX. - La charrería se ha consolidado como un emblema de México, celebrando más de 90 años de historia como deporte nacional y Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Esta tradición, que tiene sus raíces en la época virreinal, ha evolucionado desde las labores cotidianas de los indígenas y rancheros hasta convertirse en un deporte con estructura formal reconocido a nivel internacional.
La charrería organizada surgió después de la Revolución Mexicana, cuando antiguos vaqueros formaron asociaciones para preservar sus prácticas. En 1920, se fundó en Guadalajara la primera agrupación, "Charros de Jalisco", que impulsó el desarrollo del "lienzo charro" y la creación de eventos formalizados. Con la celebración de la charreada, este deporte encontró un espacio para compartir sus tradiciones.
El 16 de diciembre de 1933 se constituyó la Federación Nacional de Charros, siendo Silvano Barba su primer presidente. En 1932, la charrería fue oficializada como deporte mediante un decreto del presidente Pascual Ortiz Rubio. Más tarde, en la época de Manuel Ávila Camacho, se declaró deporte nacional.
En septiembre de 2016, la UNESCO reconoció la charrería como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, destacando su importancia como símbolo de la cultura mexicana. Según el poeta español Manuel Benítez Carrasco, “Vestirse de charro es vestirse de México”.
Actualmente, la charrería continúa siendo un testimonio de la identidad nacional, con eventos que atraen tanto a locales como a visitantes. Las asociaciones charro siguen promoviendo su legado, asegurando que las tradiciones de este arte no se pierdan con el tiempo.
Con información de elmanana.com

