Ciudad de México. - La Casa de Cultura Alfonso Reyes enfrenta una controversia por su rehabilitación tras el anuncio de la alcaldía Cuauhtémoc de llevar a cabo obras en el inmueble, incluyendo la participación de la Fundación del Doctor Simi. Las modificaciones incluyen la instalación de consultorios médicos y un comedor comunitario, lo que ha generado inquietudes sobre la privatización de un espacio público.
Araceli González, residente de la colonia Vista Alegre, sostiene que los cambios violan el acceso a los espacios públicos estipulado en la Constitución de la Ciudad de México. Según González, la consulta sobre estos cambios fue inexistente, afirmando que “lo que reclamaban tanto el personal como los usuarios es a quién le consultaron, qué va a pasar con nuestras actividades”. La Casa de Cultura, inaugurada en 1988, ha sido un núcleo de actividades artísticas y culturales, con un registro histórico de 450 visitantes mensuales.
Algunos vecinos, sin embargo, ven la rehabilitación como una oportunidad para revitalizar el espacio. Luz Gifard recuerda la actividad vibrante que una vez albergó y considera que la intervención puede ser positiva. Sin embargo, la disparidad de opiniones entre los vecinos subraya la falta de consenso sobre el futuro del recinto cultural.
La situación escaló hasta el Gobierno de la Ciudad, que requirió la entrega del inmueble tras el uso de lonas publicitarias por parte de la fundación durante las remodelaciones. La alcaldesa Alessandra Rojo de la Vega rechazó la petición y defendió el manejo de la Casa de Cultura desde 2009. “No vamos a permitir que por una venganza política se decida el futuro de esta casa”, expresó.
Como respuesta a la creciente inconformidad, los vecinos han iniciado una campaña de firmas en línea para exigir transparencia y garantizar la continuidad de las actividades culturales en la Casa de Cultura Alfonso Reyes.
Con información de noticias.imer.mx

