Santiago del Estero, Argentina. - En medio de la era digital, las bibliotecas escolares como la del Colegio Absalón Rojas, conocido como Colegio Nacional, se enfrentan al reto de mantener vivo el interés por la lectura. Verónica Cardozo, bibliotecaria y profesora de informática, asegura que tener un libro físico entre las manos sigue siendo un valor esencial para los estudiantes.
La biblioteca, aunque más pequeña tras una reestructuración reciente, conserva una cantidad significativa de ejemplares, en particular en áreas como Matemática, Lengua y Biología, donde pueden encontrarse hasta 60 copias de ciertas obras. Cardozo resalta que estos materiales no solo son una fuente de conocimiento, sino que también permiten a los estudiantes interactuar de manera más efectiva con el contenido, algo que el formato digital no puede igualar.
Verónica, quien comenzó su carrera profesional en 2016, sostiene que su formación en bibliotecología y su experiencia en diferentes instituciones la ayudan a conectar lo digital con lo físico. "No es lo mismo palpar un libro que verlo en una pantalla", afirma. Aunque reconoce la importancia de la tecnología, considera que el acceso a libros físicos sigue siendo crucial, ya que muchos materiales no están digitalizados o son costosos.
La biblioteca del Colegio Nacional también FUNge como un centro de memoria, resguardando libros antiguos y documentos en manuscrito. Cardozo destaca que estos ejemplares son consultados por investigadores, lo que confirma la relevancia de estos espacios como cápsulas del tiempo que unen el pasado con el presente.
Actualmente, la biblioteca sigue incorporando nuevas obras para satisfacer las necesidades educativas de los alumnos, buscando siempre un equilibrio entre los recursos digitales y los libros tradicionales, crucial en la formación de los jóvenes.
Con información de infodelestero.com

