Buenos Aires. - El proceso de privatización del ferrocarril Belgrano Cargas se complica tras la decisión del gobierno de Javier Milei de rescindir 11 contratos de obras ferroviarias en seis provincias y la salida de Grupo México de la licitación. Esta compañía había mostrado interés en gestionar la operación pero se retiró por diferencias en las condiciones establecidas.
La licitación, que abarcará 50 años de operación de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, busca atraer inversiones significativas pero enfrenta serios cuestionamientos. Grupo México, que había prometido inversiones superiores a 3 mil millones de dólares, se retiró debido a desacuerdos sobre el sistema de acceso abierto y la división del proceso en nueve tramos. Expertos y autoridades provinciales han criticado los términos de la concesión y las inversiones obligatorias que deberán ejecutar los futuros operadores.
Entre los postores que aún permanecen en la contienda se encuentran un consorcio de cerealeras y el grupo Roggio. Sin embargo, las bases de la licitación restringen la participación de empresas controladas por estados soberanos, lo que limita la entrada de compañías chinas al proceso.
En el contexto de estas luchas por la concesión, el gobierno también ha decidido anular contratos vinculados al Proyecto de Recuperación y Mejoramiento del Ferrocarril General Belgrano, que obtuvieron financiamiento de la China Machinery Engineering Corporation desde 2013. Esta medida afecta proyectos en provincias como Chaco, Jujuy, y Salta, que buscaban optimizar la circulación ferroviaria y mejorar el acceso a corredores logísticos.
Entre los proyectos impactados se destaca la construcción del circunvalar de Santa Fe, que se encontraba a un 70% de avance antes de ser paralizado. A diferencia de otros proyectos, su situación es singular, pues fue registrado como una inversión obligatoria en los nuevos términos de concesión.
Con información de lacapital.com.ar

