Ciudad de México. - El Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) ha integrado un angiógrafo en su sala de hemodinamia híbrida, lo que mejora drásticamente la atención a pacientes con enfermedades cardiovasculares y respiratorias complejas. Esta tecnología permite realizar intervenciones con menor exposición a radiación y reduce el tiempo de recuperación tras el tratamiento.
Datos clave
- Institución: Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER)
- Procedimientos realizados: 64 en ocho semanas
- Ubicación: Sala de hemodinamia híbrida del INER
- Tipo de tecnología: Angiógrafo de alta precisión
- Aplicaciones: Tratamientos para hemoptisis y válvula aórtica
La incorporación del nuevo angiógrafo facilita la fusión de imágenes mediante ultrasonido y tomografía, lo cual mejora significativamente la visualización de las estructuras vasculares. Esto permite a los médicos realizar procedimientos híbridos de manera más eficiente y segura. Juan José Orozco Gutiérrez, jefe del Servicio de Hemodinamia, destacó que este avance es crucial especialmente para los pacientes jóvenes, entre 20 y 50 años, donde una intervención temprana puede ser vital para su supervivencia.
¿Qué beneficios trae esta nueva tecnología?
El angiógrafo permite realizar procedimientos menos invasivos, como la embolización para detener hemorragias en las vías respiratorias. Este método es clave para tratar la hemoptisis, que puede ser una emergencia médica, facilitando la identificación y el bloqueo del vaso sanguíneo responsable de la hemorragia. Además, se utiliza en el implante percutáneo de válvula aórtica (TAVI), que proporciona una alternativa a la cirugía cardiaca abierta, reduciendo el tiempo de hospitalización.
Otra ventaja considerable de esta tecnología es la creación de un equipo multidisciplinario de respuesta rápida en el INER, que consistirá en aproximadamente 30 profesionales de la salud, incluidos médicos, enfermeras y técnicos. Este equipo es fundamental para el manejo eficaz de la nueva tecnología y los materiales utilizados, y su capacitación es esencial para maximizar la utilización del equipo.
Gracias a la donación del angiógrafo por parte de la Fundación Gonzalo Río Arronte, el INER podrá ampliar su atención en otros padecimientos como la tromboembolia y la hipertensión pulmonar. Este avance es un gran paso hacia la mejora de la atención en enfermedades respiratorias y cardiovasculares, que son de alta complejidad y requieren una respuesta efectiva.
Con información de hoytamaulipas.net

