Ciudad de México, CDMX. - La fusión entre Viva Aerobus y Volaris podría tener repercusiones profundas en la industria aérea mexicana, especialmente para Mexicana de Aviación. Esta unión pretende convertir el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) en un centro operativo común para ambas aerolíneas, lo que podría aumentar su dominio en el mercado al concentrar el 77% del tráfico de pasajeros domésticos en el país.
Con casi mil operaciones diarias y una proyección de 250 aviones en total, la fusión crearía una fuerte competencia para Mexicana, que actualmente lucha por recuperarse tras años de inactividad. En 2025, el AIFA movilizó 7.05 millones de pasajeros, pero solo un pequeño porcentaje fue internacional. En contraste, Viva Aerobus ha transportado más de nueve millones de pasajeros desde 2022 en la misma terminal.
Claudia Sheinbaum Pardo, Presidenta de México, ha defendido el interés estratégico de Mexicana, que “no busca generar utilidades, sino cubrir costos de operación y ofrecer tarifas accesibles”. Esta aerolínea, bajo la operación de la Secretaría de la Defensa Nacional, tiene planes de completar su flota de 20 aeronaves Embraer E195-E2 para finales de 2026, lo que complicaría aún más su competencia.
La Comisión Nacional de Antimonopolio está evaluando si permitirá la concentración de Viva y Volaris. Actualmente, ambas aerolíneas compiten en 85 rutas y su fusión podría eliminar la competencia directa en 55 de ellas, aumentando el Índice Herfindahl-Hirschman de 3 mil 349 a 6 mil 37 puntos. Si se concreta, el gobierno contaría con un socio privado que podría potenciar rápidamente el tráfico en el AIFA, pero dejaría a Mexicana en una posición desfavorable.
Aunque no se prevé la desaparición inmediata de Mexicana de Aviación, la reestructuración del mercado que implicará esta fusión la obligará a replantearse su operación en un sector cada vez más concentrado.
Con información de diariodechiapas.com

