Ciudad de México, CDMX. - La discusión sobre el impuesto sobre tenencia de vehículos ha cobrado fuerza en México, con expertos sugiriendo su reactivación. Este gravamen, que se introdujo en 1963 para financiar los Juegos Olímpicos de 1968, fue derogado en enero de 2012 tras casi cinco décadas de aplicación. La eliminación del impuesto dejó a los gobiernos estatales con la opción de establecer sus propias normativas, generando desigualdades en el cobro.
Durante su vigencia, la recaudación del impuesto se distribuía entre las entidades federativas y su cuantía variaba según el valor del vehículo. La administración de este impuesto se tornó compleja, lo que llevó a Estados como Michoacán y Morelos a abolirlo, mientras otros, como la Ciudad de México, lo mantuvieron con subsidios para autos de menor valor. Esto creó un ambiente competitivo entre los estados que ofrecían tarifas más atractivas.
Algunos economistas, como Gerardo Esquivel, subgobernador del Banco de México entre 2019 y 2022, han defendido la reactivación del impuesto, argumentando que adversamente impactaría la industria automotriz y que, si bien es considerado altamente impopular, podría ser una fuente de ingresos significativa. Según Esquivel, este impuesto tiene efectos positivos en la movilidad y el medio ambiente y cumple con principios de equidad tributaria.
Sin embargo, la creación de un nuevo gravamen podría resultar mal recibida por los usuarios, que ya enfrentan el impuesto sobre los ingresos y otros tributos relacionados con la adquisición de vehículos. Actualmente se plantean debates sobre su viabilidad y el impacto que tendría en el contexto económico actual.
La discusión se encuentra en etapas preliminares y es incierta una fecha específica para cualquier posible decisión relacionada con la reactivación del impuesto.
Con información de impactonoticias.com.mx

