Mexicali, Baja California. - Un año ha pasado desde el asesinato del subcomandante de la Policía Municipal, Roberto Méndez Arreola, y hasta la fecha no se ha anunciado ninguna detención ni resultado público en la investigación. Este caso se ha convertido en un símbolo del aumento de la violencia contra los mandos policiales en la región.
Datos clave
- Quién: Roberto Méndez Arreola, subcomandante de la Policía Municipal.
- Qué: Asesinato a balazos.
- Dónde: Fraccionamiento Lomas Altas, Mexicali.
- Cuándo: 14 de julio de 2025.
- Detalles: 88 disparos fueron realizados en 12 segundos.
El 14 de julio de 2025, al finalizar su jornada laboral, el subcomandante Méndez Arreola fue atacado a balazos justo afuera de su hogar. Los responsables, al menos dos hombres armados con fusiles AR-15, dispararon en un breve lapso de tiempo y confirmaron su muerte en el lugar. Este ataque ocurrió bajo un contexto precario, ya que sucedió menos de 24 horas después de la renuncia del entonces director de la Policía Municipal, Julián Leyzaola Pérez.
Desde el homicidio de Méndez, se han reportado otros incidentes violentos dirigidos a policías en Mexicali, lo que sugiere una guerra territorial entre grupos del crimen organizado. Las autoridades han vinculado el ataque al grupo conocido como “Los Rusos”, aunque hasta ahora no han judicializado a nadie por el crimen.
¿Qué se sabe sobre las investigaciones?
La Fiscalía General del Estado ha indicado que el ataque presenta características propias de la delincuencia organizada. Las líneas de investigación incluyen los operativos que realizaba el subcomandante en el Valle de Mexicali, así como la búsqueda de una posible filtración de información dentro de la corporación.
Un hecho relevante es la desaparición del teléfono celular de Méndez, una pieza clave que podría haber revelado información sobre la llamada que lo llevó a salir de su casa antes del ataque. Además, se han llevado a cabo cateos, pero hasta el momento no se han logrado detenciones.
¿Qué consecuencias ha tenido este crimen?
Este homicidio ha marcado un antes y un después en la violencia contra la policía en Baja California. A un año del asesinato, el caso sigue abierto y sin avances significativos, lo que refleja una preocupación por la impunidad y la seguridad de los funcionarios encargados de proteger a la ciudadanía.
Con el crimen de Roberto Méndez, la situación de la seguridad en la región se ha vuelto más delicada, y la falta de resultados en la investigación genera incertidumbre sobre el futuro de la vigilancia en Mexicali.
Con información de elimparcial.com

