Washington, D.C. - El gobierno federal ha iniciado un proceso legal para frenar el conteo de más de 20,000 papeletas en California, en el contexto de las elecciones que renovarán el control del Congreso. La administración de Trump argumenta que muchas de estas papeletas provienen de personas que no son ciudadanos estadounidenses, lo que plantea dudas sobre su elegibilidad para votar.
El procurador general John Sauer representa al gobierno ante la Corte Suprema y presentó una solicitud el lunes para que las autoridades de California separen las papeletas de los electores en cuestión. Las autoridades estatales deben verificar la ciudadanía de estos votantes antes de incluir sus papeletas en el conteo, según la solicitud federal.
California ha rechazado la medida argumentando que el Departamento de Justicia no ha proporcionado evidencia clara y que la mayoría de los registros cuestionados son de inscripciones inactivas o canceladas. Una revisión preliminar realizada en el condado de Los Ángeles reveló que más de la mitad de los casos revisados no aportan información que respalde la afirmación de irregularidades en el registro.
"Estamos convenciéndonos de que la afirmación del gobierno no se sostiene", aseguró Sauer, añadiendo que la precisión de los registros es motivo de debate. Los funcionarios californianos sostienen que esta intervención federal podría complicar aún más el proceso electoral, que ya ha comenzado con la distribución de papeletas por correo a aproximadamente 23 millones de electores registrados.
En un momento crítico, la disputa sobre la inclusión o exclusión de estas papeletas podría tener un impacto significativo en la composición del Congreso durante los últimos años del mandato de Trump. Las elecciones del próximo mes determinarán todos los escaños de la Cámara de Representantes y 35 senadores, además de diversos gobiernos estatales y locales.
Con información de expansion.mx

