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Más de 2.4 millones de personas trabajan en el hogar en México

Más de 2.4 millones de personas trabajan en el hogar en México, con una elevada tasa de informalidad y desigualdad de género.

Por Axel Juárez2 min de lectura
La informalidad en el trabajo doméstico sigue siendo un desafío en México, afectando principalmente a mujeres.
La informalidad en el trabajo doméstico sigue siendo un desafío en México, afectando principalmente a mujeres.
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El trabajo doméstico remunerado representa una fuente significativa de empleo en México, con más de 2.4 millones de personas involucradas, de las cuales el 97% son mujeres. A pesar de los avances en su reconocimiento legal, muchos trabajadores continúan operando en condiciones informales, lo que representa un importante reto para garantizar derechos laborales.

Datos clave

  • Cuándo: 2023
  • Cuántos: Más de 2.4 millones de personas trabajadoras del hogar
  • Qué: 97% de las trabajadoras son mujeres
  • Dónde: México
  • Salario promedio: Entre 4,200 y 5,500 pesos mensuales

El salario promedio mensual para las personas que trabajan en el hogar varía entre 4,200 y 5,500 pesos, dependiendo de la modalidad de contratación y la región en la que laboran. La Ley Federal del Trabajo protege sus derechos, garantizando un salario justo, jornadas laborales reguladas, días de descanso, vacaciones pagadas y aguinaldo.

¿Cuáles son las modalidades de contratación en el trabajo doméstico?

Existen dos modalidades predominantemente reconocidas: las personas trabajadoras de planta y aquellas que laboran de entrada por salida. Los empleados de planta residen en el domicilio en el que trabajan y tienen derecho a una habitación adecuada, alimentación y períodos de descanso. Por otro lado, quienes trabajan de entrada por salida brindan sus servicios de forma temporal, lo que les permite laborar en varios hogares.

A pesar de la existencia de leyes que protegen sus derechos, las condiciones de informalidad siguen siendo prevalentes. La falta de contratos escritos y el incumplimiento de prestaciones legales son prácticas comunes en diversas regiones, lo que mantiene un ambiente laboral precario. Adicionalmente, las disparidades salariales se mantienen, ya que muchas mujeres ganan menos que sus homólogos masculinos por el mismo tipo de trabajo.

La informalidad en el sector representa un desafío crucial. La ausencia de reconocimiento pleno de contratos laborales limita el acceso a servicios de salud y jubilación para estas trabajadoras, perpetuando así la precariedad en su situación laboral.

Las reformas legislativas han buscado mejorar sus condiciones, pero la brecha en derechos laborales continúa siendo un elemento que se debe resolver para alcanzar equidad.

Con información de mimorelia.com

Nota redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes citadas. Responsabilidad editorial: Redacción de El Congresista. ¿Detectaste un error? Repórtalo.

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