Tlaxcala, Tlax. - La controversia sobre el uso de bombas antigranizo resurgió en Tlaxcala, generando inquietud entre los agricultores que han cuestionado la efectividad de la legislación que prohíbe estos dispositivos. José Isabel Juárez Torres, excoordinador estatal del Congreso Agrario Permanente, señaló que las normativas vigentes no se aplican realmente, lo que podría poner en riesgo el desarrollo de los cultivos en la región.
Juárez Torres advirtió que la inacción ante el uso de tecnologías que inhiben precipitaciones afecta negativamente la producción agrícola, ya que la falta de lluvias ha sido un tema crítico. “Es letra muerta”, afirmó el exdirigente campesino al argumentar que, mientras los productores sufren por la escasez de agua, las empresas potencialmente involucradas en el uso de bombas antigranizo no enfrentan consecuencias legales.
Este malestar entre los agricultores, provenientes de municipios como Huamantla, Ixtenco, Zitlaltépec y Cuapiaxtla, no es nuevo. Desde hace varios años se han presentado denuncias sobre el uso de dichos dispositivos, incluidos señalamientos contra la planta automotriz Audi en Puebla, aunque estos aún no han sido validados.
Luis Antonio Ramírez Hernández, titular de la Secretaría de Gobierno, respondió a estas preocupaciones asegurando que hasta el momento los operativos en la región no han logrado corroborar el uso de cañones antigranizo. A pesar de esta postura oficial, el descontento entre los productores revela una creciente preocupación sobre la disponibilidad de agua y su efecto en el ciclo agrícola de Tlaxcala.
La situación continúa siendo objeto de debate, y los agricultores han solicitado a las autoridades estatales investigar si los dispositivos prohibidos realmente están siendo utilizados, insistiendo en que se tomen acciones efectivas ante una problemática que persiste desde hace años.
Con información de elcongresista.mx

