Ciudad de México, CDMX. - En el seno de Morena persisten conflictos en al menos cuatro estados, donde aspirantes a candidatos a gobernador para 2027 no llegan a acuerdos. Este escenario plantea la cuestión sobre si otorgar más poder decisional a los actuales gobernadores es beneficioso, dado que varios de ellos han enfrentado rechazos significativos durante su gestión.
Las tensiones se concentran en Sonora, Tlaxcala, Nuevo León y Chihuahua, donde los gobernadores, lejos de unir, han generado divisiones. El dilema se intensifica cuando se considera el impacto de la falta de consenso en las candidaturas, especialmente ante posibles daños políticos y electorales para el partido, si no se logra integrar a quienes quedan marginados.
En Sonora, la ex diputada Célida López, la senadora Lorenia Valles y el ex alcalde Javier Lamarque compiten por la candidatura. La preferencia del gobernador Alfonso Durazo se inclina hacia Lorenia, aunque Célida podría revolucionar la política local. En Nuevo León, el senador Waldo Fernández lidera la contienda interna, mientras que Clara Luz Flores y el alcalde Andrés Mijes se encuentran rezagados.
Tlaxcala, gobernada por Lorena Cuéllar, presenta a Alfonso Sánchez García como un fuerte candidato, con Ana Lilia Rivera buscando romper con el orden establecido. Por su parte, en Chihuahua, la lucha se da entre Cruz Pérez y Andrea Chávez, con negociaciones en curso que podrían definir sus futuros roles políticos.
Las decisiones que tomen los líderes de Morena en los próximos días serán cruciales para determinar no solo las postulaciones a gobernadores, sino también la cohesión del partido de cara a las elecciones venideras.
Con información de quadratin.com.mx

