Manuelita, prima del presidente López Obrador, está al frente de los programas del Bienestar en Chiapas. La estrategia de la 4T plantea que llevar a los narcotraficantes a enfrentar justicia violaría la soberanía nacional, utilizando este argumento para justificar el inicio de la campaña rumbo a las elecciones de 2027.
Los candidatos de Morena para las gubernaturas en Guerrero, Michoacán, Baja California, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala, Zacatecas y Querétaro se presentan como “coordinadores de la defensa de la soberanía”, lo que les podría permitir acceder a recursos públicos substanciales durante sus campañas.
Sin embargo, varios cuestionamientos surgen sobre cómo Morena planea prevenir el ingreso del narcotráfico en sus filas. La falta de claridad en los mecanismos de selección y los filtros para descartar a aspirantes con vínculos con el crimen organizado generan incertidumbre sobre la integridad de los candidatos.
Un caso que ha preocupado a la opinión pública es el de la alcaldesa de Tenancingo, Nancy Nápoles, quien enfrenta acusaciones de haber simulado su secuestro para desviar dinero municipal. La Fiscalía del Estado de México investiga el caso, que ha desatado una crisis política local, añadiendo presión sobre la imagen del partido.
El cabildo de Tenancingo ya ha solicitado la separación de Nápoles del cargo, abriendo la puerta a que nuevos escándalos afecten la credibilidad de las elecciones. La situación delictiva y el temor a la infiltración del narco en la política siguen siendo tópicos de preocupación que afectarían la confianza ciudadana en Morena para 2027.
Con información de tvazteca.com

