San Antonio, Texas. - Microsoft ha comprometido cientos de millones de dólares en la construcción de nuevos data centers en el área metropolitana de San Antonio, donde ya opera desde hace casi una década. La compañía enfrenta cuestionamientos sobre la rentabilidad de esta infraestructura y el impacto ambiental que conlleva, en medio de la creciente demanda de inteligencia artificial.
Para abordar estas críticas, Microsoft ha presentado la biomímesis, una estrategia diseñada para integrar sus data centers en el entorno natural y fomentar la biodiversidad. La iniciativa incluye la plantación de árboles nativos y la restauración de arroyos, así como la creación de jardines para polinizadores, uno de ellos destinado a la mariposa monarca en San Antonio. A partir de 2022, la empresa inició estos proyectos en un centro en los Países Bajos y planea expandirlos a más de 20 ubicaciones en Estados Unidos y Alemania.
La biomímesis se enmarca dentro del plan "Community-First AI Infrastructure" lanzado en enero, y es parte de su meta de ser "water positive" y "carbon negative" para 2030. "Estamos personalizando soluciones para adecuarlas al hábitat local y restaurar lo que se ha perdido", afirmó Kaitlin Chuzi, directora de estrategia global de suelo.
A pesar de estas iniciativas, el enfoque de Microsoft ha recibido críticas. Adrian Shelley, director de Public Citizen en Texas, expresó su escepticismo, argumentando que los esfuerzos de restauración no compensan el daño causado por las nuevas plantas de gas, como el acuerdo reciente con Chevron para alimentar un campus de IA en Texas. Además, las emisiones de carbono de Microsoft aumentaron un 25% en 2025, lo que genera dudas sobre el compromiso ambiental de la empresa.
Por ahora, Microsoft sigue adelante con sus proyectos de biomímesis, buscando cumplir sus objetivos de sostenibilidad mientras navega un ambiente crítico ante la expansión de su infraestructura.
Con información de ecosistemastartup.com

