Monterey, California. - Gary Kildall, pionero de la informática y creador del primer sistema operativo para computadoras personales, perdió el contrato decisivo que pudo haber cambiado la historia de la tecnología. Durante un encuentro clave de 1980, los ejecutivos de International Business Machines Corporation (IBM) esperaron varias horas para firmar el acuerdo, mientras Kildall volaba en avión con su esposa, Dorothy McEwen, quien también era administradora de su empresa, Digital Research.
Este retraso, sumado a un desacuerdo sobre las condiciones del acuerdo, llevó a IBM a buscar alternativas. Al no llegar a un entendimiento, el gigante tecnológico optó por Bill Gates, quien adquirió un sistema operativo por 50 mil dólares que comercializó como MS-DOS. Esta decisión marcó un punto de quiebre y cimentó la influencia de Microsoft en el desarrollo de la informática personal.
Kildall había creado CP/M, un sistema operativo que dominó en las computadoras de finales de los años setenta y era utilizado por varias marcas como Xerox y Kaypro. A pesar de su éxito, Kildall percibió que Microsoft había copiado aspectos fundamentales de su invento, lo que generó un resentimiento que se documentó en su círculo cercano. Aunque algunas investigaciones posteriores no encontraron evidencia directa de copia en el código de CP/M, sí señalaron similitudes en los llamados del sistema.
La vida de Kildall culminó el 11 de julio de 1994, fecha en la que falleció tras un fuerte golpe en la cabeza en circunstancias aún poco claras, etiquetado como un accidente. Su legado queda en un campo donde los verdaderos innovadores a menudo son eclipsados por quienes capitalizan su trabajo.
A medida que su figura vuelve a ocupar un espacio de discusión, se reflexiona sobre la importancia de reconocer a los creadores detrás de la tecnología que moldeó la era moderna.
Con información de quadratin.com.mx

