La inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser una curiosidad para convertirse en una herramienta esencial en diversas profesiones. Eduardo Laens, Marcelo De Luca y otros expertos señalan que la opción de pagar por servicios premium depende del uso que se le dé y del sector en el que se trabaje.
Laens, CEO de Varegos, explica que para un profesional que cobra más de treinta dólares por hora, recuperar el costo de una suscripción premium es sencillo si ahorra tiempo en sus tareas. Si se destina solo un par de horas mensualmente, puede ser más beneficioso seguir utilizando las versiones gratuitas, especialmente si la empresa ya ofrece licencias.
De Luca resalta que no se trata solo de un gasto, sino de una inversión. Si las actividades laborales dependen fuertemente de la IA, la membresía premium se justifica. En ocasiones, el uso ocasional de estas herramientas no exige una suscripción. “Es vital analizar cuánto tiempo se puede ahorrar”, sostiene De Luca.
Los profesionales que más se benefician de suscripciones a IA son programadores, abogados y periodistas. Estas labores frecuentemente requieren un manejo intenso de datos y textos, donde las limitaciones de las versiones gratuitas se hacen notar. “Pagar por un servicio se justifica si la falta de acceso se convierte en un estorbo operativo”, agrega De Luca.
El impacto de la IA varía por profesión. Los emprendedores también encuentran en la suscripción una mejora operativa significativa, permitiendo realizar tareas que antes requerían múltiples colaboradores. Por el contrario, usuarios que solo necesitan realizar traducciones o elaborar resúmenes pueden conformarse con las opciones gratuitas.
Actualmente, la preferencia por versiones premium dependerá del contexto de uso de la IA. Las decisiones que tomen los profesionales en su elección de suscripciones repercutirán directamente en su eficiencia laboral y gestión del tiempo.
Con información de clarin.com

