La figura del “agent boss” surge como una clave en la gestión de la inteligencia artificial en las organizaciones. Jordi Damià, consejero delegado de Setesca, destaca que este perfil organiza cómo se crean, supervisan y evalúan los agentes de IA dentro de las empresas. Un agente de IA, correctamente implementado, puede liberar hasta 150,000 horas de trabajo al año, automatizando tareas repetitivas y mejorando la eficiencia operativa.
Las empresas enfrentan un reto significativo con la proliferación no controlada de agentes de IA, un fenómeno conocido como "agent sprawl". Damià alerta sobre el riesgo de desplegar agentes de forma aislada y sin una gobernanza adecuada, lo que puede comprometer su eficacia y seguridad. “Muchas organizaciones están implementando agentes sin integrarlos a los procesos empresariales”, expresó Damià en declaraciones a EFE.
Para abordar este desafío, en 2026, la empresa WSO2 lanzó el producto Agent Manager. Esta herramienta ofrece un control centralizado sobre los agentes, asegurando su identidad y permisos. Este movimiento subraya que la gobernanza de los agentes se ha convertido en un problema clave en las plataformas tecnológicas.
El “agent boss” no se encarga de programar, sino de dirigir, estableciendo objetivos y límites para la IA, controlando su rendimiento y garantizando el cumplimiento normativo. Damià indica que este perfil requiere tanto habilidades técnicas como un profundo conocimiento de los procesos de negocio. A medida que las empresas integran más IA en sus operaciones, la gobernanza de estos agentes debe permanecer en manos del departamento de TI bajo el liderazgo del CIO.
Con la expansión de la inteligencia artificial, el mercado ya responde a la demanda de gobernanza. KPMG y Microsoft, por ejemplo, han establecido una alianza global para impulsar la gestión y supervisión de los agentes de IA en sus plataformas. Este enfoque busca cambiar de iniciativas aisladas a un despliegue empresarial coherente y seguro.
Con información de ecosistemastartup.com

