La administración de Claudia Sheinbaum Pardo está considerando la creación de un fideicomiso para financiar la exploración y explotación de hidrocarburos no convencionales a través de fractura hidráulica, lo que marcaría un cambio significativo en la política energética de México.
Datos clave
- Quién: Claudia Sheinbaum, presidenta de México.
- Qué: Propuesta de fideicomiso para financiar fracking.
- Dónde: Zonas ricas en hidrocarburos en Tamaulipas, Coahuila y Veracruz.
- Cuándo: En fases de análisis actual, desarrollo futuro.
El nuevo esquema busca atraer inversión privada sin alterar la propiedad del Estado sobre los recursos energéticos. La administración federal espera captar recursos tanto públicos como privados, para aprovechar depósitos de gas natural no convencional estimados en 141 billones de pies cúbicos. Esto refleja un cambio respecto a la postura anterior de Andrés Manuel López Obrador, quien fue crítico del fracking.
El fideicomiso pretende gestionar fondos y ofrecer garantías a los inversionistas, asegurando transparencia en la operación financiera y separando estas inversiones de las dificultades económicas que enfrenta Petróleos Mexicanos (Pemex). Esta estrategia se plantea como necesaria debido a la creciente dependencia de México en el gas natural importado de Estados Unidos, que ha alcanzado niveles alarmantes.
¿Cuál es el impacto del fideicomiso en la política energética?
El desarrollo de este fideicomiso abriría la puerta a un debate interno en el partido Morena sobre el papel de la inversión privada en el sector energético. Aunque se asegura que no se modificaría el marco constitucional sobre la propiedad de hidrocarburos, la propuesta podría ser vista como un retorno hacia prácticas consideradas neoliberales por sectores más radicales de la Cuarta Transformación.
Algunos legisladores han manifestado que no se requieren cambios legales inmediatos para implementar este nuevo esquema financiero. La situación ha comenzado a generar fricciones entre grupos de izquierda, ya que ciertos actores consideran que la propuesta amenaza la soberanía nacional y los principios rectores que han guiado al movimiento.
¿Qué opinan los críticos sobre el fracking?
Los opositores a esta medida advierten que la reintroducción del fracking podría ser una traición a los ideales de la Cuarta Transformación. Desde la gestión anterior, se había promulgado un plan en el que se priorizaba la soberanía energética sobre la participación privada, por lo que las nuevas propuestas de Sheinbaum están siendo recibidas con gran preocupación.
La presidenta ha defendido la necesidad de contar con la inversión privada para asegurar el desarrollo de infraestructura y mejorar el empleo dentro del país, insistiendo en que el Estado no puede cubrir todas las necesidades por sí solo. Su enfoque busca balancear la seguridad energética con el desarrollo económico necesario en el contexto actual.
El futuro del fideicomiso y su potencial implementación seguirán siendo temas críticos en los debates energéticos de México.
Con información de municipiospuebla.mx

