Sofía Spinelli ha dedicado su carrera a la arquitectura con un enfoque social, transformando su formación académica en un trabajo comunitario en La Cava. A través de su trabajo en la municipalidad, busca abordar problemáticas fundamentales como la falta de agua y la infraestructura precaria en barrios vulnerables.
A medida que avanzaba en su trayectoria, Spinelli se dio cuenta de que el enfoque tradicional de la arquitectura no satisfacía las necesidades de estas comunidades. Su experiencia en la Comisión Nacional de Tierras fue clave para entender que un proyecto urbano debe ser flexible y adaptarse a las condiciones de vida locales.
En su día a día, Spinelli trabaja junto a un equipo de promotoras, mujeres que residen en el barrio y actúan como intermediarias con los vecinos. Este modelo colaborativo ayuda a detectar problemas de forma más precisa y construir soluciones que realmente beneficien a la comunidad, priorizando la economía de recursos.
El mayor reto al que enfrenta es la coordinación con otras áreas de la administración, como Obras Públicas. Muchas veces, las propuestas técnicas no consideran la realidad social y se enfrentan a la resistencia local. A su juicio, la clave está en una mayor comunicación y en planificar proyectos que incluyan a los habitantes desde el principio.
Reflexionando sobre su experiencia, Spinelli destaca cómo una intervención aparentemente simple, como la construcción de una pared, puede alterar la dinámica social y emocional de los vecinos. Esta interacción constante con la comunidad le ha enseñado la importancia de mantener un diálogo abierto y respetuoso con quienes habitan estos espacios.
Con información de clarin.com

