Ciudad de México, CDMX. - El triunfo del Partido Demócrata en las elecciones intermedias de Estados Unidos ha generado diversas reacciones entre senadores mexicanos sobre sus posibles efectos en la relación bilateral. El presidente del Senado, Higinio Martínez, advirtió que, aunque los demócratas recuperaron el control del Congreso, la permanencia de Donald Trump en la Presidencia delimita el impacto positivo que este cambio podría tener para México.
Martínez manifestó que no es claro si este triunfo beneficiará a la nación, señalando que las dificultades en la relación con el gobierno estadounidense podrían continuar. "Yo no lo sé. La política en Estados Unidos es curiosa", indicó. Además, subrayó que es esencial mantener una política de respeto y colaboración, pero sin subordinación ante Washington.
El senador Manlio Fabio Beltrones destacó la importancia de la distribución del poder entre diferentes fuerzas políticas. Según él, el resultado refleja la soberanía de los ciudadanos estadounidenses y permite crear contrapesos necesarios para evitar excesos de un solo partido. "Es muy sano el que en cualquier país del mundo los poderes sean compartidos", afirmó.
Por su parte, Rolando Zapata, del PRI, resaltó la prudencia mostrada por el gobierno de Trump y los líderes demócratas, sugiriendo que podría facilitar un diálogo más estable entre ambos países. "Yo creo que va a haber un tránsito de diálogo entre el gobierno del presidente Trump y los líderes demócratas", agregó.
Miguel Márquez, senador del PAN, interpretó el avance demócrata como un mensaje del electorado insatisfecho con las decisiones del presidente Trump, sugiriendo que este descontento podría resonar en México para las elecciones de 2027. Jorge Carlos Ramírez Marín, del Partido Verde, se mostró escéptico sobre los beneficios para México, enfatizando la necesidad de fortalecer instituciones independientes de las dinámicas políticas estadounidenses.
Luis Donaldo Colosio, de Movimiento Ciudadano, consideró prematuro juzgar las consecuencias del nuevo Congreso, recordando que la política exterior de EE. UU. está principalmente en manos del Poder Ejecutivo. La incertidumbre en la relación bilateral persiste, mientras los senadores consideran la evolución de esta dinámica después de las elecciones.
Con información de eluniversal.com.mx

