De acuerdo con los primeros reportes, el ataque ocurrió en el domicilio de los familiares del menor, quienes eran también los propietarios del can. Las circunstancias exactas que llevaron al animal a abalanzarse sobre el niño aún se desconocen. El menor sufrió múltiples mordeduras en el cuello y el rostro.
Sus familiares, en un intento desesperado por salvarlo, lograron separar al perro del niño. Sin embargo, el menor se encontraba inconsciente y presentaba una hemorragia severa. De inmediato, alertaron a los servicios de emergencia a través del número 911.
Paramédicos acudieron al lugar y, al constatar la gravedad de las lesiones, trasladaron al niño al Hospital General del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). A pesar de los esfuerzos médicos, el menor falleció minutos después de su ingreso.
La Fiscalía General de Justicia del Estado inició la carpeta de investigación correspondiente y personal de la Dirección de Seguridad Pública municipal se presentó en el lugar para asegurar al animal, el cual no fue localizado en el sitio.
