Ciudad de México. – El sacerdote Filiberto Velázquez Florencio, conocido por su labor en la defensa de los derechos humanos y el acompañamiento a víctimas de violencia en Guerrero, se ha visto forzado a abandonar el estado tras recibir amenazas directas del crimen organizado. A pesar de contar con protección de la Guardia Nacional desde octubre de 2023, la Diócesis de Chilpancingo-Chilapa determinó que las medidas de resguardo eran insuficientes ante los crecientes riesgos. La decisión se tomó para salvaguardar su integridad física y la de los feligreses. Velázquez Florencio dirige el Centro de Derechos Humanos de las Víctimas de la Violencia Minerva Bello, organización que documenta y denuncia casos de desaparición forzada, desplazamiento y violencia armada en la entidad. Recientemente, el sacerdote denunció una campaña de desprestigio en redes sociales y advirtió que dichas acusaciones, algunas presuntamente vinculadas a autoridades municipales, lo colocaban en una situación de vulnerabilidad extrema. El obispo José de Jesús González Hernández expresó la preocupación de la Iglesia por la seguridad del padre y señaló que cualquier religioso que busque la paz en Guerrero se expone a riesgos similares, comparando su caso con el del exobispo Salvador Rangel. La Iglesia enfatizó que su prioridad es preservar la vida de quienes ayudan. El padre Filiberto Velázquez ha sido un actor clave en la facilitación de treguas entre grupos criminales como Los Tlacos y Los Ardillos, buscando reducir la violencia en la región a través del diálogo, y ha negado categóricamente cualquier vínculo con el crimen organizado.
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