Moretti fue aprehendido al concluir una audiencia, mientras que su esposa, Jessica Moretti, también copropietaria del local, abandonó la sede judicial. La Fiscalía justificó la detención al considerar un riesgo de fuga.
La pareja es investigada por los posibles delitos de homicidio por negligencia, incendio por negligencia y lesiones corporales por negligencia. En el siniestro, además de los 40 fallecidos, 116 personas resultaron heridas, la mayoría con quemaduras graves. La mitad de los fallecidos eran menores de edad.
Según las investigaciones preliminares, el fuego se originó por chispas de bengalas encendidas cerca de botellas, las cuales prendieron espuma insonorizante en el techo, provocando la rápida propagación de las llamas.
