El cabello fino a menudo se adhiere al cuero cabelludo, lo que da una apariencia de falta de volumen. Muchas personas creen que para elevar su cabello es necesario el uso de calor, pero existen soluciones caseras que ayudan a proporcionar cuerpo y movimiento, protegiendo además la cutícula capilar.
Estos métodos buscan aprovechar el tiempo de secado y la gravedad para lograr que la raíz se mantenga erguida. Al aplicar técnicas adecuadas, es posible lograr un peinado con más volumen sin dañar la hebra capilar con herramientas térmicas.
Uno de los trucos más sencillos es el uso de pinzas de raíz. Tras lavar el cabello, se recomienda dividir el área de la coronilla en mechones pequeños. Colocar una pinza en la raíz de cada mechón de manera vertical permitirá que las raíces se mantengan elevadas mientras el cabello se seca al aire. Esta acción ayuda a conseguir un volumen natural y control del frizz.
Otra opción es el secado invertido. Después de lavar el cabello, se debe envolver en una toalla de microfibra para eliminar el exceso de agua. Luego, al inclinarse hacia adelante y desenredar el cabello con un peine de dientes anchos, se logrará permitir que el cabello se seque en una posición que garantiza un volumen óptimo. Realizar una trenza floja o crear una raya en zigzag también puede contribuir a aumentar la dimensión del cabello.
Finalmente, se puede recurrir al uso de fécula de maíz. Al aplicar este polvo en las raíces y masajear suavemente, se absorben los aceites del cuero cabelludo, lo que añade textura y volumen. Este truco es práctico y puede ser utilizado en cualquier momento del día para revitalizar el cabello.
Estos métodos fáciles y accesibles permiten que cualquier persona logre un cabello con más volumen sin necesidad de recurrir al calor.
Con información de tvazteca.com

