La Organización Panamericana de la Salud ha decidido fortalecer la preparación en los países de América ante un brote de ébola en la República Democrática del Congo y Uganda. Esto sigue a la declaración de la Organización Mundial de la Salud sobre una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional.
Aunque en América no se reportan casos de ébola hasta el momento, y el riesgo se clasifica como bajo, se ha activado un Sistema de Gestión de Incidentes. Su objetivo es mejorar la vigilancia epidemiológica, facilitar el diagnóstico y optimizar las respuestas operativas ante una posible llegada del virus al continente.
Ciro Ugarte, director de Emergencias en Salud de la OPS, destacó la importancia de estar preparados para cualquier eventualidad. A pesar del riesgo bajo, es fundamental que las naciones adopten medidas para detectar y responder con rapidez a cualquier caso importado, al mismo tiempo que se protege al personal de salud y a las comunidades.
Como parte de su estrategia, la OPS colabora con ministerios de salud para incrementar la vigilancia y mejorar el control de infecciones. Recientemente, se llevó a cabo una sesión técnica con 394 expertos de 30 países, enfocándose en el diagnóstico, la bioseguridad y la atención clínica en posibles casos de ébola.
La OPS también planea realizar una segunda sesión técnica en la que se entrenarán a las naciones sobre los mecanismos de apoyo internacional y la movilización de expertos regionales. Al tiempo, se enviarán insumos para la detección del virus Bundibugyo a países con capacidad de bioseguridad adecuada, preparando el terreno en caso de alguna alerta.
Con información de municipiospuebla.mx

