Desarrollado en la década de 1940 por el doctor Moshé Feldenkrais, este método se centra en la conciencia del movimiento, buscando mejorar la función motora y la coordinación. A través del reaprendizaje de movimientos más naturales y eficientes, las personas pueden experimentar una vida más flexible y cómoda.
El método se basa en la neuroplasticidad del cerebro, lo que permite crear nuevas conexiones neuronales. Susana Born, profesora del método, destaca que la técnica permite redescubrir un movimiento más elegante y placentero, contribuyendo al bienestar general de quienes la practican.
Feldenkrais inició su investigación personal tras sufrir lesiones en su rodilla, aplicando sus habilidades en física, ingeniería y judo para adaptar su aprendizaje a sus necesidades. Con el tiempo, desarrolló un enfoque que integra ejercicios de atención plena, promoviendo un mejor uso del cuerpo.
Las sesiones incluyen dos enfoques distintos: uno individual con movimientos suaves y lentos, y otro en grupos donde los profesionales guían a los alumnos. Ambas estrategias buscan erradicar patrones de movimiento ineficientes, mejorando la calidad de vida y reduciendo el dolor.
El método es beneficial para personas con lesiones, así como para artistas y deportistas que buscan optimizar su rendimiento. La práctica promueve una mayor flexibilidad y conciencia corporal, lo que a su vez reduce el estrés y mejora la percepción del propio cuerpo a través de ejercicios que exigen concentración y atención.
Con información de lanacion.com.ar

