En los últimos tres años, se han reportado 168 hospitalizaciones por intoxicación con fentanilo en México, lo que equivale a un promedio de cinco casos mensuales. Entre junio de 2023 y diciembre de 2024, se registraron 92 atenciones en urgencias y egresos hospitalarios, mientras que de enero a mayo de 2026, se documentaron 76 casos adicionales.
Los estados más afectados en el primer periodo fueron Sinaloa y Baja California, con 38 y 22 hospitalizaciones, respectivamente. En el año siguiente, Sinaloa continuó liderando, con 32 casos, mientras que Baja California registró una significativa reducción a solo cuatro. Por otro lado, la Ciudad de México presentó un aumento notable, pasando de cinco a 15 casos.
Desde 2025, la intoxicación por fentanilo ha sido mayormente intencional o autoinfligida, sumando 29 casos, y accidental en 23. Las intoxicaciones relacionadas con un tercero incluyen un caso de un bebé en Tijuana. Los números revelan que Sinaloa es el estado con más sobredosis autoinfligidas, mientras que la Ciudad de México se destaca en intoxicaciones accidentales.
La edad más afectada por intoxicaciones se encuentra entre los 30 y 49 años, representando el 41% de los casos. Las personas jóvenes de 16 a 29 años constituyen el 29%, y los grupos de 50 a 70 años tienen un 17% de registros, mientras que menores de 16 años representan el 13%.
Isaías Pablo Torrentino, investigador de Elementa DDHH, menciona que la recopilación de datos sobre estas intoxicaciones es reciente y carece de información detallada sobre el tipo de fentanilo involucrado. Aunque no se presenta una crisis comparable a la de Estados Unidos, el consumo en la frontera sigue siendo un tema de preocupación. Torrentino también advierte sobre dificultades en el acceso a servicios de salud para quienes consumen fentanilo, resaltando el estigma y el temor que enfrentan.
Con información de eluniversal.com.mx

