Guadalajara, Jalisco. - El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha decidido llevar a cabo una auditoría en el Hospital de Gineco Obstetricia del Centro Médico Nacional de Occidente en respuesta a la muerte de tres recién nacidos. Esta acción busca aclarar las circunstancias que rodearon estos decesos y garantizar la transparencia en la atención médica.
Como parte de las medidas inmediatas, se ha anunciado la separación temporal del director del hospital y del jefe de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales mientras se realiza la investigación. La auditoría será realizada por una Auditoría Clínica Colegiada Independiente, que contará con la participación de expertos en neonatología, infectología y epidemiología. Estos especialistas provienen de organismos externos al IMSS, incluidos la Comisión Nacional de Arbitraje Médico, los Institutos Nacionales de Salud y la Universidad Nacional Autónoma de México.
Las preguntas centrales de la auditoría se centran en determinar si hubo una infección asociada a la atención médica, si esta contribuyó a las muertes y si se pudieron evitar fallas en el proceso. Un portavoz del IMSS enfatizó: "El IMSS no intervendrá en las conclusiones ni podrá modificarlas. Los resultados se comunicarán primero a las familias".
Este episodio ha generado un gran interés y preocupación en la comunidad, destacando la importancia de la vigilancia en los servicios de salud. La investigación está en marcha, aunque aún no se ha establecido una fecha específica para la comunicación de los resultados finales.
Con información de eluniversal.com.mx

