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Salud

Hablemos de menstruación y sus implicaciones sociales

Es esencial abrir el diálogo sobre menstruación y sus efectos en la salud y dignidad de las mujeres en México.

Por Redacción2 min de lectura
La menstruación debe dejar de ser un tabú y ser discutida abiertamente.
La menstruación debe dejar de ser un tabú y ser discutida abiertamente.
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La menstruación es un tema que ha sido históricamente silenciado y malentendido. Durante años, se ha considerado un asunto privado del que no se debía hablar en público. Esta falta de diálogo genera consecuencias en la salud, la autoestima y en el ejercicio de los derechos de las mujeres. En México, muchos desconocen aspectos fundamentales como la edad de la menarquia y los métodos de gestión menstrual utilizados, lo que dificulta la creación de políticas públicas efectivas.

El ciclo menstrual es un indicador vital de la salud de las mujeres, aunque a menudo se le ignora. La ovulación, un proceso biológico esencial, representa un momento clave que produce sangre menstrual rica en nutrientes. Sin embargo, la sociedad ha invisibilizado este proceso, llevando a que muchas mujeres no se sientan cómodas explorando su propio cuerpo y entendiendo su salud.

Hablar sobre menstruación abarca más que un ciclo biológico; implica educación, economía y dignidad. Muchas niñas y adolescentes enfrentan obstáculos para asistir a la escuela debido a la falta de acceso a productos sanitarios. Además, existe un estigma que puede llevar a la vergüenza, afectando el bienestar emocional y social. Por otro lado, mujeres con afecciones médicas a menudo sufren en silencio, sin la atención adecuada y sin poder acceder a licencias laborales por su condición.

A nivel mundial, más de 1,800 millones de mujeres y adolescentes menstrúan, pero alrededor de 500 millones carecen de acceso a productos sanitarios adecuados, según Unicef. En México, aproximadamente 40 millones de personas menstruantes afrontan estos desafíos mensualmente, lo que representa una parte significativa de la población en edad reproductiva.

Es necesario avanzar hacia una normalización del diálogo sobre menstruación, donde no se minimicen las dificultades que enfrentan aquellas que menstrúan, y se les asegure dignidad. A pesar de los avances recientes, como la eliminación de impuestos a productos menstruales, sigue existiendo un estigma de burla hacia este tema. En los próximos años, es fundamental cuestionar por qué aún persisten estas incomodidades y seguir rompiendo el silencio.

Con información de vanguardia.com.mx

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